de como..." EVA LE HACE EL AMOR A ADÁN"
Este fragmento del PARAÍSO me ayudó hoy ,a entender un poquito más mi naturaleza de mujer .

(Fragmento)
"...Ahora que Eva entiende que es Eva, que es quien es, que no puede tratar de ser otra cosa por que no hay cosa que ser que uno mismo, se siente mejor. No más feliz, no más contenta, no distinta, pero sí mejor. Acaricia la escamosa cabeza de la culebra mientras agarra otro fruto y, sin pensarlo siquiera, lo muerde.
Karma es karma.
Aquí vendría un estallido de luz, un violento quebrar de sonido, una transformación milagrosa y maravillosa. Pero no fue así, nunca las cosas mayores ocurren de esta forma.
Simplemente Eva tomó conciencia de ella misma, conoció en el sentido de adoptar la actitud de tomar conocimiento, y entendió la diferencia entre el bien y el mal, así como esa inmensa gama de situaciones que beben de los dos, poco bien y mucho mal, ni bien ni mal, o un enorme bien casi perfecto.
Eva, al ver la serpiente, recuerda otra serpiente que aún no tiene nombre, una serpiente con la que juega y frota entre sus manos, escurridiza, alegre, que se enerva ante las caricias y se transforma de culebra en pitón, y Eva le da nombre a una parte de Adán, es mi primer nombre, y le llamaré serpiente, Adán que tengo tu serpiente entre mis manos, que ahora es mía, ya que el nombre implica posesión. Y Eva, al descubrir la metáfora, se apropia de un pedazo de Adán. Y así, la primera mujer descubre el poder de dar nombres, el auténtico, no la vulgar repetición de nombres ya dados, ni la combinación de nombres y cosas como juego, ni el dar nombres falsos a cosas existentes. Y con el conocimiento de la posesión auténtica y verdadera, llega el conocimiento de la propia desnudez, no la del cuerpo, si no la del alma, y el amor, un amor muy distinto al que conocía, un amor devastador, de fuego, con celos y puñales y heridas y sexo, y mentiras, un amor en mayúsculas, un amor como el que conocemos.
Y Eva, tras conocer el regalo de Dios que había en la fruta, coge otra, y se lanza a buscar a Adán, a su hombre, para que él sienta lo mismo, para que los dos sean uno sólo, para experimentar ese nuevo placer de dar nombres ficticios a cosas existentes, pero nombres buenos, que quieran a esas cosas. Y Eva descubre que tiene muchos nombres, nombres agradables y buenos para ella, no como Fyhalf, que la quemaba y la poseía, sino nombres que le sientan como un guante.
-Prueba de este fruto, Adán. Sí, sé que nos dijeron que no, pero es sí, come y lo entenderás, lo sentirás, lo verás, oh, mi poseedor de la serpiente, mi culebra feliz.
-¿Seguro?- Pero Adán lo sabe, lo entiende, ve la luz en los ojos de ella y quiere brillar igual, ve esos ojos grandes, verdes, inmensos y quiere tener esa aura de fuerza que ahora la atenaza. Esta nueva Eva es suficiente razón para que Adán se decida. No entiende lo de la serpiente, lo de la culebra, pero sabe que lo entenderá en cuanto coma. Y Eva sonríe mientras Adán realiza su primera transgresión, su primer pecado.
-¿Sabes que ya puedes llamarme por otros nombres que no son Eva? Puedes elegir, puedes llamarme amor, sueño, cariño, mi cielo...
Y el paraíso se cierra con un beso, y ese beso es un paraíso mejor que el Edén.

Autor: Carlos Canellas
Si quieres leerlo completo... " EL PARAÍSO"
EVA




abigayl dijo
" Puedes elegir, puedes llamarme amor, sueño, cariño, mi cielo...
Y el paraíso se cierra con un beso, y ese beso es un paraíso mejor que el Edén."
Eva , eso si es el Paraiso y el Eden juntos ....
quien pudiera estar alli ¿ estuviste Eva ? eres una afortunada .....
23 Diciembre 2008 | 10:36 AM