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La Coctelera

Categoría: EL PARAISO

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HUMOR EN EL PARAÍSO

Una poca de humor para sacudir el frío

¿Les parece mis'armas??

Y nada menos que de un humorista argentino

¡Besukos manzaneros rojos y verdes!

"...Cuando Adán despertó de su siesta se encontró

con dos novedades:

le faltaba una costilla y le sobraba una mina (mu'er)

 

De entrada Eva, con su sola presencia, provocó

importantes desbarajustes filosóficos,

porque que la mujer proviniera del hombre en lugar de

ser éste quien naciera de la mujer, amenazaba con derrumbar

con toda la teoría psicoanalítica, complejo de Edipo

incluido....

A Eva no le cayó nada mal estar con Adán, quien,

en ese momento, era el único tipo soltero del planeta.

 

Soltero , sin mamá, con paraíso propio...

 

Realmente Eva con Adán se habia sacado la lotería con todos

los premios y, al poco tiempo, se terminaron juntando

(mal que le pese a muchos, jamás se casaron..)..

Pero como lo bueno dura poco, Eva se acerco al árbol

prohibido y ,tentada por la serpiente, comió y convidó, con lo cual

demostró buena educación, pero poco sentido

de la oportunidad, porque ahí mismo se pudrió todo.

 

Al descubrir que lo habían desobedecido Dios

se enojo muchísimo.

Adán para demostrar que ya actuaba como un ser humano,

se defendió diciendo:

 

-"la mujer que me diste por compañera me dio del árbol".

 

Para el muy bocón, la culpa era de Eva por el convite,

y tal vez, del mismo Dios, como autor intelectual, por haberle

dado la compañera equivocada.

Cuando el Señor pregunto a Eva si eso era cierto, ella ,

rapidito, le echó la culpa a la serpiente.

Dios, como cualquier preceptor de escuela, se enfureció

con la serpiente a quien maldijo de arriba abajo.

Luego sentenció a Eva a parir con dolor

(a lo que ella le debe haber preguntado "que es parir, jefe?"),

y terminó la bronca con un extraño anatema:

 

"Buscarás con ardor a tu marido que te dominará" (Gen.III,16).

 

Seguramente aquí Adan se debe haber sentido Gardel

pensando que, de ahi en mas, las mujeres serian calentonas

y sumisas.

 

Esto demuestra, que tanto el Creador como Adán, en el tema femenino,

no tenian ni la mas remota idea....

PEQUEÑA ENCICLOPEDIA DE BIOGRAFIAS ESPANTOSAS SANTIAGO VARELA

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CLÍMAX

Climax

Me gusta mas decirle clímax que orgasmo.

La palabra clímax contiene la escalada a la cima.

Me demoro. Como hacemos las mujeres. Voy y vengo,

doy la vuelta, retomo, me gusta volver a empezar

ya estando arriba,en otro estado, un `poco fuera

del mundo y de mí,algo loca,digo cosas que no entiendo

pero que me usan para decirse,

te miro, te miro, te escucho, la vibración de tu cuerpo y

del mío me llevan más arriba, voy subiendo,

y de pronto las ideas se diluyen y mi cuerpo no solo te recibe,

también recibe a mi mente, la entrego, se deshace,

y quedamos a solas, en ésta pelea física para

encastrarnos y adherirnos, y temo, es con temor que subo,

pero subo,temor a estallar y desintegrarme, temor a

soltar aquello que no debe soltarse,

pero de ese temor sale el jugo que empapa esos

instantes en los que ya no sé quien soy.

 

Erotika –Crónica de mis viajes por tí- Sandra Russo


 


Cazando, buscando, hallando éste libro en mi biblioteca

donde describe un camino por el cuerpo del otro /a...

Pues esta semana os dejaré material sobre orgasmo, climax y derivados ¿ Se animan a describir el vuestro?

¿o la caricia  que más les excita y ayuda para alcanzar el

orgasmo ?

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REGALO DE REYES PARA MIS ADANES Y EVAS

Quería dejarles un regalo por el día de Reyes que les incentive ,

que fuese erótico sin ser vulgar . O sea erótico ,no pornográfico.

No sé vosotros  mis Adanes y Evas, pero yo estoy convencida de que el

erotismo o sea la insinuación ,los gestos, vestimenta o "un baño de chocolate "

excitan mucho más, que ver al hombre o mujer desnudos completamente .

Que tiene que ser un juego que va  in-crescendo, seguro, porque finalmente

es obvio que debéis dejaros... sólo vestidos de piel...

Tardío pero encontré lo que buscaba .

No es muy nueva...espero la disfrutéis

 

¡FELICES REYES!

 

NOTA DE EVA :

No sé vosotros  ,pero si yo tuviese a Alejandro Saenz de vecino "seguro" que

aprendÍA a bailar como Shakira¿Vosotros que opináis ?

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de como..." EVA LE HACE EL AMOR A ADÁN"

Este fragmento del PARAÍSO me ayudó hoy ,a entender un poquito más mi naturaleza de mujer . 

 (Fragmento)

"...Ahora que Eva entiende que es Eva, que es quien es, que no puede tratar de ser otra cosa por que no hay cosa que ser que uno mismo, se siente mejor. No más feliz, no más contenta, no distinta, pero sí mejor. Acaricia la escamosa cabeza de la culebra mientras agarra otro fruto y, sin pensarlo siquiera, lo muerde.

 Karma es karma.

     Aquí vendría un estallido de luz, un violento quebrar de sonido, una transformación milagrosa y maravillosa. Pero no fue así, nunca las cosas mayores ocurren de esta forma.

Simplemente Eva tomó conciencia de ella misma, conoció en el sentido de adoptar la actitud de tomar conocimiento, y entendió la diferencia entre el bien y el mal, así como esa inmensa gama de situaciones que beben de los dos, poco bien y mucho mal, ni bien ni mal, o un enorme bien casi perfecto.

     Eva, al ver la serpiente, recuerda otra serpiente que aún no tiene nombre, una serpiente con la que juega y frota entre sus manos, escurridiza, alegre, que se enerva ante las caricias y se transforma de culebra en pitón, y Eva le da nombre a una parte de Adán, es mi primer nombre, y le llamaré serpiente, Adán que tengo tu serpiente entre mis manos, que ahora es mía, ya que el nombre implica posesión. Y Eva, al descubrir la metáfora, se apropia de un pedazo de Adán. Y así, la primera mujer descubre el poder de dar nombres, el auténtico, no la vulgar repetición de nombres ya dados, ni la combinación de nombres y cosas como juego, ni el dar nombres falsos a cosas existentes. Y con el conocimiento de la posesión auténtica y verdadera, llega el conocimiento de la propia desnudez, no la del cuerpo, si no la del alma, y el amor, un amor muy distinto al que conocía, un amor devastador, de fuego, con celos y puñales y heridas y sexo, y mentiras, un amor en mayúsculas, un amor como el que conocemos.

     Y Eva, tras conocer el regalo de Dios que había en la fruta, coge otra, y se lanza a buscar a Adán, a su hombre, para que él sienta lo mismo, para que los dos sean uno sólo, para experimentar ese nuevo placer de dar nombres ficticios a cosas existentes, pero nombres buenos, que quieran a esas cosas. Y Eva descubre que tiene muchos nombres, nombres agradables y buenos para ella, no como Fyhalf, que la quemaba y la poseía, sino nombres que le sientan como un guante.

     -Prueba de este fruto, Adán. Sí, sé que nos dijeron que no, pero es sí, come y lo entenderás, lo sentirás, lo verás, oh, mi poseedor de la serpiente, mi culebra feliz.

     -¿Seguro?- Pero Adán lo sabe, lo entiende, ve la luz en los ojos de ella y quiere brillar igual, ve esos ojos grandes, verdes, inmensos y quiere tener esa aura de fuerza que ahora la atenaza. Esta nueva Eva es suficiente razón para que Adán se decida. No entiende lo de la serpiente, lo de la culebra, pero sabe que lo entenderá en cuanto coma. Y Eva sonríe mientras Adán realiza su primera transgresión, su primer pecado.

     -¿Sabes que ya puedes llamarme por otros nombres que no son Eva? Puedes elegir, puedes llamarme amor, sueño, cariño, mi cielo...

     Y el paraíso se cierra con un beso, y ese beso es un paraíso mejor que el Edén.

 

                                                                                                      Autor: Carlos Canellas

 

Si quieres leerlo completo... " EL PARAÍSO"

 

EVA

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*LOCA POR LA LUNA

La luna es deseo, despierta apetitos que pueden estar refrenados, y se sueltan de sus amarras, sin pedir permiso, como en ese Pasaje a tí, donde:

 

Te informo

 -para que te prepares- que

 en la terminal del deseo saqué pasaje a vos

con estadía en tu piel y desyuno en la luna llena...

                                                                                        *LUCÍA BORSANI

Para continuar leyendo,sube al camello:

LA JOROBA DEL CAMELLO

Yo también te perseguiré Luna,porque estoy extrañando tus baños  de plata y estambre en mi piel...........

 

EVA SIN ADÁN

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DE COMO EVA "DECIDE" DEJAR EL PARAÍSO

  

¿Cómo parar este reguero que de mis ojos caen?

Otra vez es sentir el alma encogerse, exprimirse para luego seguir el destino salado que  mis labios carnosos detienen y mi lengua saborea.

¿Por qué sentir otra vez el abandono?

La traición ...soy yola pecadora que probó la manzana? ¿por qué me hizo curiosa sino quería que desobedeciese?

 ¿O necesitaban en este engalanado lugar al chivo expiatorio donde inscribir la historia venidera?

 Estos días asi es cuando me pregunto  ¿En qué se diferencian El y la serpiente?

No fue  Él quien moldeó mi desnudez. ..Entonces ¿por qué cubrirla o tener vergüenza de mis redondeces?

 ¿Por qué debo sentir la congoja de lo que está bien o mal?

No voy a quedarme en el paraíso , ya no siento la protección aquí...lo mejor será avanzar...

                           hasta donde llegue , hasta donde pueda...

                                                                                                                 EVA

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OTRO DÍA EN EL PARAÍSO

Mientras hoy comía manzanas arenosas ,no son mis preferidas, pero no quedan muchas en esta época ,salí a caminar para ver qué de nuevo había .

Encontré a unos parecidos a mi...bueno , era yo ...y Adán ( Adán...¿donde se habrá metido ?hay algo en mi entrepierna que al recordarlo , me tiembla...es extraño pero cada dia esto me sucede con mas frecuencia...) en fin...que me puse a ver qué hacían o decían...

(Se abre el telón y se ve un árbol con manzanas y Adán y Eva dando vueltas alrededor curiosos)

 

 

 

ADAN:- (curioso) Che, Eva... ¿de donde salió esto?
EVA:- No sé...pero mirá, tiene frutas.
ADAN:- (entusiasmado) ¡Tenés razón! Podríamos comer algunas.
EVA:- No. Acordate lo que dijo el barba, (con voz muy seria y grave)"no comeréis productos nacionales o podríais morir."
ADAN:- (fastidioso) Dejate de hinchar. Hace cuanto que vengo comiendo lo que cocinas y no me hizo nada. Además aprovechemos, como aumentó el precio de la carne por ahí Dios quiere que comamos de este fruto. Por algo los precios están por las nubes.
EVA:- (indecisa) No se...que se yo...

(Entra en escena una serpiente)

SERPIENTE:- (incitadora) Eva, dale...anímate, dale un saque y vas a ver que está bueno.
EVA:- ¿Y a vos quién te mando?
SERPIENTE:- El verdulero de la esquina, pero no importa, además, ¿quién se va a enterar?, ¿vos te crees que esto va a salir en la Biblia?
ADAN:- (impaciente) Bue...hasta que se decidan ya inventamos las dietas.
EVA:- Está bien...yo la agarro.
(Eva corta una manzana)
DIOS:- (desde el cielo y con vos retadora) ¡Eva!, ¿Qué has hecho?
EVA:- (con miedo) Pero yo no quise...ellos me dijeron que lo haga...
ADAN:- (despreocupado) ah, no se mijita, yo no tengo nada que ver...arreglatelas sola. Vos te mandaste la macana, vos la arreglas
SERPIENTE:- Este...yo justo pasaba por acá...vine a preguntar una dirección...
EVA:- (con miedo) Señor, le suplico, no nos saque del paraíso.
ADAN:- Además no puede, tenemos la VISA al día, somos legales.
DIOS:- (pensativo) Bueno, lo podemos arreglar de una forma. Ustedes me dan una gamba y yo acá no vi nada.
ADAN:- (enojado) Hey!...pará. Yo ya te di una costilla.
SERPIENTE:- No. Lo que dice es que le des dinero y hace la vista gorda.
ADAN:- ¿Para que? Si yo veo fenómeno así como estoy.
SERPIENTE:- (enojada) ¡No!. Le tenés que dar plata para que pase por alto la situación.
EVA:- (se dirige a Adán enojada) Podríamos darle el dinero si no te hubieses gastado todo en las apuestas y hubieses conseguido un trabajo.
ADAN:- ¡Uh!... ¿todavía te acordás?, ya te dije que lo del trabajo está difícil. Mañana compro el diario y veo que sale.
DIOS:- (enojado) ¿No tienen la plata? ¡Fuera del paraíso!
EVA:- (Desesperada) Noooo...¿y ahora que vamos a hacer? Todo será terrorífico, viviremos en la incomodidad, tendremos que empezar todo de nuevo.
ADAN:- (tranquilo) Ni te preocupes, vas a ver que en unos días se le pasa y vamos a volver.

(Se cierra el telón) El conde Seba

Más temas en:

 ADAN Y EVA ,OTRO DÍA EN EL PARAÍSO

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CON LOS OJOS ABIERTOS

 

UNA HISTORIA VALIENTE, TIERNA ,QUE MERECE SER

EJEMPLO DE VIDA Y LO MEJOR DE TOD0, ES QUE FUE REAL...

 

A fines de julio pasado, Jane-Julia Joyce, una vecina de Highland Park con quien solíamos comentar los precios de las hortalizas en el supermercado del pueblo, sintió un extraño decaimiento, pérdida del apetito y ciertas molestias en la digestión. El médico clínico al que acudió ordenó varios análisis de sangre y, después de verlos, una tomografía computada. El diagnóstico fue desolador. Jane-Julia, de 51 años, que vivía sola con su hermana Helen y un gato llamado Cuddle -es decir, Abrazo-, tenía un sorpresivo tumor en la cabeza del páncreas y una metástasis que afectaba el hígado y el aparato digestivo. En uno de los hospitales universitarios de New Brunswick confirmaron la fatalidad y le anunciaron que disponía, a lo sumo, de seis meses de vida.

La historia se parecería a miles de otras si no fuera porque Jane-Julia decidió esperar la muerte con genuina curiosidad. Entregó a Cuddle en adopción e hizo una lista de todas las personas que le habían enriquecido la vida, desde el bibliotecario que le recomendó la única novela de J.D. Salinger y la optometrista que le habló por primera vez de la Séptima Sinfonía de Beethoven hasta el marido del que se divorció en 1987 porque ambos descubrieron, a la vez, que habían dejado de amarse.

Invitó a todos a una fiesta para celebrar su muerte, en la cual anunció, con voz apagada, que había decidido irse de este mundo con los ojos abiertos. "He llevado una vida feliz -dijo- y, como he sido una mujer de buenos modales, no quiero retirarme de la escena sin saludar. Además, no les niego que siento mucha curiosidad por saber cómo son las cosas allá, en el otro lado."

Como la fiesta sucedió durante uno de mis viajes, al regresar llamé a Jane-Julia por teléfono para que me explicara con más detalle qué significaba morir con los ojos abiertos. Me respondió que estaba muy débil y que no deseaba ver a nadie. Sobre todo, deseaba que nadie la viera. Aceptó hablar conmigo por teléfono de vez en cuando y, desde entonces hasta el sábado 15 de octubre, mantuvimos conversaciones periódicas que duraban entre diez minutos y media hora. Algo de lo que hablamos se refleja en esta columna.

Uno de nuestros temas fue el teólogo sueco Emanuel Swedenborg, que pasó la mitad de la vida conversando con los espíritus. Un impreciso día de 1771 Swedenborg sintió que le faltaba poco para morir. Vaticinó la fecha en que sucedería y se preparó para el tránsito con lucidez. Hizo un último viaje de Estocolmo a Londres, aguardó a que su tratado La verdadera religión cristiana estuviera impreso, y el 29 de marzo de 1772, a las cinco de la tarde, despertó de una larga siesta en compañía de una criada y dos de sus discípulos. "¿Son ya las cinco?", preguntó, de buen humor. Le respondieron que sí. "Ha llegado la hora, entonces", dijo. "Les doy las gracias por todo. Que Dios los bendiga." Y sin más comentarios, murió en ese instante.

Jane-Julie me dijo que casi todos los hombres imaginan la muerte con temor, salvo aquellos que la esperan. Me contó que, meses antes de que le diagnosticaran el cáncer fatal, había leído por azar, en la sala de espera del dentista, fragmentos de una entrevista a Marguerite Yourcenar en la que se hablaba de morir con los ojos abiertos. Jamás había oído mencionar a esa escritora y no tuvo tiempo después para averiguar demasiado, pero lo que había leído era suficiente. Yourcenar, me dijo, quería morir en un estado de plena lucidez, después de una enfermedad muy lenta, para no perder una experiencia que le parecía esencial. "No tenemos mucha idea de cómo son las cosas cuando nacemos", me dijo mi vecina con una voz que era más bien un suspiro. "¿Por qué cerrar los ojos, entonces, cuando llegamos al otro extremo?"

"No perder una experiencia esencial", ésa era la clave de lo que pensaba Jane-Julia. El cuerpo organiza sus eclipses, la naturaleza facilita el tránsito al trabajar pacientemente en su propia degradación, la carne apaga sus luces y deja desvanecer poco a poco las propias fuerzas, sólo para que la muerte venga a instalarse. Le hace un lugar en la cama a la muerte, como si ella fuera un amante que también está en busca de reposo. Donde quiera un ser humano impone la muerte a otros seres humanos está violentando ese derecho elemental.

Ciertas luchas son sagradas para las personas de bien: las luchas contra la opresión, la tortura, la miseria, la censura, el crimen, los abusos físicos o morales. A nadie se le ha ocurrido luchar, además, para que cada ser humano viva en calma su propia muerte. Cuando Jane-Julia me dijo que ése era el sentido de morir con los ojos abiertos, lo entendí. Su idea era reclamar el más inquebrantable de todos los derechos: aquel que un ser humano tiene a conocer la suprema experiencia, que no puede ser reemplazada por todas las lecturas ni por todas las músicas del mundo.

Su fiesta de despedida, por lo tanto, no sólo era un acto de gratitud, sino también un pedido de auxilio: que nadie la molestara, que se le permitiera aprender hasta los detalles más ínfimos de su propio fin. A mediados de octubre, cuando regresé de un viaje de dos semanas y la llamé por teléfono, me dijo que ya no tenía fuerzas para levantarse de la cama. Decidí no molestarla más.

Pasé un par de veces cerca de la pequeña casa donde vive con su hermana, en East Brunswick. Por fuera se parece a todas: listones laterales de zinc, dos ventanas a la calle en la planta alta, las bocas de luz del sótano a ras del piso. El pequeño jardín de adelante estaba descuidado, cubierto por las hojas del otoño, y por la noche vi sólo una luz lánguida en la cocina.

El sábado 30, Helen, la hermana, me pidió que fuera a ver a Jane-Julia. "Quiere contarle algunos detalles de la fiesta final", me dijo. "Usted le preguntó, y ahora está lista para contestar." Acordamos que la visitaría el domingo a las dos y media de la tarde. Por la mañana temprano recibí una llamada de la persona que había adoptado a Cuddle, el gato. Me contó que Jane-Julia se había agravado durante la noche y que estaba en la terapia intensiva del hospital. "Los médicos no creen que viva hasta mañana", dijo.

Al caer la noche, antes de sentarme a escribir estas líneas, fui al hospital a preguntar por ella. Ya era tarde. No habría velatorio ni funeral, me advirtieron. Jane-Julia quería partir en silencio. Recordé la calidez de su voz, el cuidado con que separaba las sílabas al hablar, la discreción con que se movía entre la gente, inadvertida. Y deseé que se hubiera encontrado con la muerte tal como ella lo deseaba: mirándola de frente, con los ojos muy abiertos.

Por Tomás Eloy Martínez    

Para LA NACION - nOV.2005<

<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<BESOS ,DE EVA